23 mayo 2007

SHUTTER (de Banjong Pisanthanakun y Parkpoom Wongpoom) Thailandia, 2004

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VER EL TRAILER ESPAÑOL:


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Bueno... mi ignorancia supina en lengua Thai me impide memorizar los nombres de los dos jóvenes realizadores responsables de esta sugestiva película de terror. Supongo que se leerán algo así como Banllón Pisanzanakún y Parkpún Guonpún (¡supongo!) pero bueno, no pierdo la esperanza de aprendérmelos pronto (si llegué a conseguirlo con el escritor hindú Bibhutibhushan Bandhapadahya, lo lograré con estos). Me interesa retenerlos porque habrá que seguirles la pista, pues "SHUTTER" me deparó una muy grata sorpresa, por varios motivos que pasaré a explicar.

Antes de entrar en materia:

Primero debemos contextualizar la película, teniendo en cuenta que desde finales de los años 90 las cinematografías asiáticas (Japón, Corea del Sur, China, y -en menor medida- Taiwan y Thailandia) están experimentando un tan abrumador como fecundo "boom" de cine de género (fantástico, thriller, policíaco...) cuya repercusión nos llega a Occidente como si se tratase de la propagación de un tsunami. La cosa empezó en el 98 con el éxito y consiguiente fenómeno sociológico que desencadenó en Japón la inolvidable "Ringu" de Hideo Nakata. No le costó destacar. En aquella época, el cine de terror occidental no estaba para lanzar cohetes: agonizaba en EEUU entre vulgares películas de cuchilladas para adolescentes (las tropecientas secuelas de "Sé lo que hicisteis el último verano", "Scream"...) o tontas adaptaciones al cine ¡¡de videojuegos!! Europa también andaba de capa caída: si viejas glorias como el italiano Dario Argento se dedicaban a lanzar bodrios inauditos como su remake de "El fantasma de la ópera", muy mal estaba la cosa. El fantástico occidental sólo se animaba ocasionalmente con algunos títulos sueltos comerciales (de Burton, Shamalyan, Amenábar...) o con alguna rareza suelta (Cronenberg). Con este panorama no debe extrañarnos el impacto mundial de aquella oleada de películas orientales. Por lo menos aportaban originalidad, un impúdico sentido de lo bizarro y una personalidad rabiosa. Llegaron para ventilar una habitación que ya olía demasiado a cerrado. "Ringu" y "Dark Water" de Hideo Nakata, la asombrosa "Kairo" de Kiyoshi Kurosawa, "The Eye" de los hermanos Pang, los films del perturbado Takashi Miike, o curiosidades como "Acacia" del coreano Park Ki-Hyung se encargaron de abrir el camino y hacer que todas las miradas del aficionado que buscaba calidad se girasen hacia oriente. Prueba de esta repercusión es la actual obsesión de Hollywood, hundido en su miserable crisis de ideas, por comprar los derechos de todas ellas para hacer el supuesto "remake-definitivo". Vano intento: ahí están los pésimos resultados artísticos de películas tan mediocres como "El grito", "The Ring" (aunque esta al menos conservaba algo de atmósfera), "Pulse" (un vil destrozo de "Kairo"... aaagh!) o la aburridísima "Dark Waters" de Walter Salles. Todas vulgarizan las originales, o tratan de explicar las tramas, cuando uno de los mayores atractivos de las versiones anteriores era precisamente su inquietante apología de lo inexplicable. Pero las mejores películas orientales (las hubo también malas, ojo) nos obsequiaron con una lista de virtudes a las que ya no estábamos acostumbrados en este género: erradicaron a los vulgares asesinos en serie y pusieron de moda otra vez las espeluznantes historias de fantasmas, aparecidos y las manifestaciones de oscuras realidades paralelas, es decir: el VERDADERO FANTÁSTICO. Por fin primaba lo sobrenatural, la atmósfera tenebrosa, la sugestión y el gusto por el detalle. De todas formas acabó sucediendo lo que pasa inevitablemente cuando una corriente original tiene éxito: enseguida llega la avalancha de imitaciones para sacar tajada al filón. Así, los coreanos ya se han convertido en los líderes de la fabricación masiva de plagios de Ringu ( "Ringu Virus" , "Phone" , "Ryeong" , "Gawi" , etc...) calcándola sin ningún pudor en incontables películas-fórmula previsibles de principio a fin. Ojo, amigos orientales, que por esta senda es muy fácil dejar de interesar de la noche a la mañana. El ejemplo más patético es el del japonés Takashi Shimizu (el pelmazo de "Ju on-La maldición", que lleva ¡¡5 años!! haciendo la misma película, ahora ya en Hollywood).

Pues bien, cuando un servidor empezaba a estar saturado de tanta imitación oriental de Ringu, de sopotocientas pelis sobre fantasma de mujer con pelos negros delante de la cara, me enfrento a la thailandesa "SHUTTER" con escepticismo, esperando más de lo mismo. Me equivoqué.



Si bien la película no tiene nada de original en su argumento (otra vez se trata de una venganza sobrenatural, otra vez tenemos un terrible fantasma femenino, otra vez la tecnología con protagonismo esencial -aquí la fotografía- y, como no, toma 'prestada' alguna buena idea de "Ringu") lo cierto es que los directores al menos saben manejar estos elementos archi vistos con un talento y un sentido de lo macabro muy aplicados. Hay atmósfera a raudales (excelente fotografía), las interpretaciones de los actores son consistentes, la realización no es nada pirotécnica y sabe narrar cosas clave sólo con la imagen y la expresividad de los actores, sin recurrir a la verborrea (ejemplo: el flashback que cuenta el deterioro de la relación del protagonista con la chica muerta). El desarrollo de la trama es intrigante y dosifica muy bien los necesarios giros perturbadores. A diferencia de la mayoría de films post-ringu, hay inteligencia en la exposición y la resolución final (un gran punto flaco en muchas películas orientales de este tipo) es gratamente ingeniosa. También los amantes de los sustos obtendrán aquí una dosis razonable, sin que se abuse mucho, afortunadamente.



"SHUTTER" tuvo un éxito comercial considerable en Asia. Sus dos directores acaban de estrenar en Thailandia su siguiente película del género, "Alone". He visto el trailer en Youtube y, madre mía, tiene una idea tan rematadamente buena y espeluznante... Atención a la escenita de la chica caminando sola por una playa. ¿Sola?...
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Espero que la película sea tan buena como ese avance.


PRESENTACIÓN


BIENVENIDOS
Era una noche oscura sin luna,
de nubarrones y lluvia intensa,
de insomio,
Y el cuervo dijo: haz un blog...
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Me llamo Rafa. Soy cinéfilo y coleccionista de películas, pero entre todas, siempre he tenido especial predilección por las películas del género fantástico:
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el TERROR , la CIENCIA-FICCIÓN, la FANTASÍA
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Desde mi infancia hasta hoy (34 tacos) he devorado cientos de títulos de tan apasionante y variada temática: películas de todas las épocas (el género nació en 1902 con el inolvidable corto "Le voyage dans la lune", de Georges Méliès)....
... películas de todas las latitudes (desde americanas y europeas hasta cintas mexicanas, coreanas o turcas), películas de todos los estilos y calidades imaginables.
El CINE FANTÁSTICO, sea bueno o malo, sea lujoso o cutre, sea comercial o experimental, sea hecho con seriedad, sea rebosante de ironía, o -en muchos casos- involuntariamente disparatado, siempre ha tenido una atmósfera, una iconografía, una variedad temática y unos mitos tan específicos y sugestivos que se ha consagrado como el mayor género de culto entre los cinéfilos. Indiscutiblemente: la prueba la tenemos en la ingente cantidad de revistas especializadas editadas a lo largo y ancho del mundo desde hace décadas. ¿Cuántas revistas de cine hay especializadas en el western, en la comedia o el cine policíaco?, ¿cuántas?... pues eso.
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El fantástico es un género que ha sido capaz de legarnos obras maestras de la importancia de "Nosferatu, el vampiro" (1922), "Freaks" (1933), "La mujer pantera" (1942), "Drácula" (1958) o "La semilla del diablo" (1968), pero también de regalarnos descacharrantes delirios psicotrónicos completamente absurdos que, a mí personalmente, me han amenizado tantas tardes o noches de palomitas, solo o en compañía de amigos (las películas mexicanas de 'Santo, el Enmascarado de plata', el ultra-casposo cine de Jesús Franco, las sagas chinas de vampiros saltarines , las barrabasadas sanguinolentas del italiano Lucio Fulci o las cutradas españolas protagonizadas por Paul Naschy en los 70). Casi todas ellas cuentan, cada una por su motivo específico, con mi más absoluto cariño y forman ya parte indisociable de mi formación como espectador, y por ello de mi sensibilidad, cualquiera que ésta sea.
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A partir de hoy, me gustaría ir complementando el visionado de las películas de mi género favorito con comentarios sobre ellas en este blog, pero también trataré de hacerme eco de otras cosas relativas
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Temblemos, inquiétemonos o riámonos....
¡Larga vida al Cine Fantástico!